Roma y Juventus protagonizaron uno de los partidos más intensos de la temporada en la Serie A, un 3-3 cargado de giros que castigó especialmente al conjunto local. El equipo de Gian Piero Gasperini, que vivía una cita especial ante el club donde inició su carrera como jugador y técnico formativo, estuvo siempre por delante en el marcador e incluso disfrutó de una ventaja de 3-1. Sin embargo, un tanto de Federico Gatti en el tiempo añadido frustró su intento de consolidarse en la tercera plaza, que ahora queda en manos del Nápoles mientras los ‘giallorossi’ cierran puestos de Champions. La Juventus de Luciano Spalletti, cuestionado tras dos derrotas ligueras y la reciente eliminación europea ante el Galatasaray, continúa sexta.
El arranque fue un intercambio constante de ocasiones. La Roma, con Bryan Zaragoza esperando en el banquillo, se mostró más afilada cada vez que pisó el área rival. Pellegrini tuvo la primera clara tras un rechazo de Mattia Perin, mientras la Juve respondió con intentos desviados de Conceiçao y Yildiz. El portero juventino volvió a sostener a los suyos ante un remate a quemarropa de Donyell Malen, y McKennie rozó el gol con un cabezazo que salió por poco. La balanza se inclinó antes del descanso con una acción individual de Wesley, que dejó atrás a Bremer y colocó un disparo con rosca imposible para el 1-0.
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La reacción visitante fue inmediata tras el descanso. Conceiçao empató con un potente zurdazo a bote pronto, pero cuando la Juve parecía crecer, la Roma volvió a golpear. Ndicka marcó el 2-1 tras un córner servido por Pellegrini y, ya en el minuto 69, Malen amplió la ventaja con una definición sutil por encima de Perin tras un gran envío largo de Manu Koné. Con el 3-1 y el control emocional del duelo, el Olímpico celebraba lo que parecía un triunfo clave.
Sin embargo, la Juventus encontró oxígeno en el tramo final. Jeremie Boga aprovechó un balón rechazado para firmar el 3-2 y devolver la incertidumbre al choque. En el añadido, una falta ejecutada por Edon Zhegrova terminó con el balón suelto en el área y Gatti lo empujó a la red para el 3-3 definitivo. Fue el cierre de un duelo vertiginoso en el que la Roma pagó caro su fragilidad defensiva en el último suspiro y la Juve salvó un punto que alivia, pero no disipa, sus dudas.










