El primer asalto de la semifinal entre Paris Saint-Germain y Bayern Múnich dejó un partido que rozó lo incontrolable desde el pitazo inicial. En el Parque de los Príncipes, ambos equipos apostaron por un enfoque totalmente ofensivo, transformando el encuentro en un intercambio constante de golpes que ignoró cualquier tipo de cautela defensiva. El resultado fue un 5-4 que refleja la intensidad y el desorden creativo de una noche que quedará marcada en esta edición de la Champions League.
El conjunto alemán tomó la iniciativa en los primeros minutos, imponiendo ritmo y precisión en transición. Harry Kane abrió el marcador desde el punto penal tras una acción iniciada por Michael Olise y provocada por una infracción dentro del área de Willian Pacho. El dominio inicial del Bayern se extendió con ocasiones claras, especialmente en los pies de Olise, que fue determinante en los primeros compases hasta que el PSG logró equilibrar el trámite.
➤ Leer más: Haaland inclina el pulso en el Etihad y reabre la lucha por la cima
La reacción parisina llegó con velocidad y verticalidad. Khvicha Kvaratskhelia firmó el empate tras una acción individual de gran calidad, mientras João Neves apareció sorpresivamente en el área rival para adelantar a los locales de cabeza. Sin embargo, el Bayern no tardó en responder: Olise encontró su premio con el 2-2 antes del descanso, aunque un penalti convertido por Ousmane Dembélé devolvió la ventaja al PSG justo antes del entretiempo, en un tramo final cargado de tensión y decisiones arbitrales revisadas por el VAR.
El segundo tiempo mantuvo el mismo guion frenético. El PSG llegó a parecer que sentenciaba la eliminatoria con los tantos de Kvaratskhelia y Dembélé, ampliando una ventaja que parecía definitiva. Pero el equipo de Múnich, incluso sin su entrenador Vincent Kompany en el banquillo, reaccionó con carácter: un gol de Dayot Upamecano tras balón parado y una definición de Luis Díaz tras una jugada individual de alto nivel pusieron el 5-4 final. La serie queda completamente abierta de cara al desenlace en Alemania.










