El Paris Saint-Germain confirmó su condición de vigente campeón de Europa al imponerse por 0-2 al Liverpool en un duelo de alto ritmo disputado en Anfield. Con la ventaja ya obtenida en la ida, el conjunto dirigido por Luis Enrique supo gestionar los tiempos del partido y resistir el empuje inicial de un rival que buscó la remontada desde el inicio.
El encuentro quedó marcado muy pronto por la lesión de Hugo Ekitiké, que tuvo que abandonar el campo entre gestos de dolor, lo que obligó a reorganizar el ataque del conjunto inglés con el ingreso de Mohamed Salah. Pese a ello, el Liverpool logró empujar con intensidad, especialmente en el arranque del segundo tiempo, aunque sin precisión en el último pase.
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El partido se mantuvo equilibrado hasta que un momento clave en el minuto 64, con un penalti inicialmente señalado a favor del Liverpool, fue invalidado tras revisión del VAR, lo que cortó el impulso local. A partir de ahí, el PSG empezó a encontrar más espacios y terminó golpeando con eficacia: en el minuto 72, Ousmane Dembélé abrió el marcador con un disparo preciso desde media distancia tras una jugada elaborada por Khvicha Kvaratskhelia.
Cuando el Liverpool ya se volcaba en busca del empate, el equipo francés sentenció en el minuto 91 con otro tanto de Dembélé, culminando una transición rápida iniciada por Bradley Barcola y acompañada por Vitinha. El conjunto de Arne Slot lo intentó hasta el final, pero se quedó sin premio ante un PSG más contundente, que ahora espera en semifinales al vencedor entre el Bayern Munich y el Real Madrid.










