El Paris Saint-Germain dio un golpe sobre la mesa en el estadio Louis II al imponerse por 2-3 al AS Monaco en la ida del playoff de acceso a octavos de la Liga de Campeones. El equipo de Luis Enrique logró sobreponerse a un arranque demoledor del conjunto monegasco y a una cadena de contratiempos que incluyó un penalti errado y la lesión de Ousmane Dembélé. La eliminatoria, de la que saldrá el posible rival del FC Barcelona, queda ahora muy favorable para los parisinos antes de la vuelta en el Parque de los Príncipes.
El inicio fue un mazazo para el campeón de Europa. Folarin Balogun adelantó al Mónaco antes del primer minuto tras una acción desafortunada de Nuno Mendes y amplió la ventaja en el 18’, culminando una transición rápida iniciada por Maghnes Akliouche. Entre ambos tantos, el PSG monopolizó la posesión sin eficacia. Joao Neves rozó el empate, pero la contundencia local marcó la diferencia. Para colmo, Vitinha desperdició un penalti detenido por Philip Köhn tras una falta de Wout Faes sobre Kvicha Kvaratskhelia.
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La noche se complicó todavía más cuando Dembélé, que ya arrastraba molestias, tuvo que abandonar el terreno de juego. Su lugar lo ocupó Désiré Doué, y ese cambio alteró el rumbo del partido. El joven atacante recortó distancias en el 29’ tras asistencia de Bradley Barcola y participó de forma decisiva en la acción que permitió a Achraf Hakimi firmar el 2-2 antes del descanso, aprovechando un rechace dentro del área. Sin el lesionado Ansu Fati, ausente por problemas musculares, el PSG encontró soluciones en su fondo de armario.
El punto de inflexión definitivo llegó al inicio del segundo tiempo con la expulsión de Aleksandr Golovin, sancionada con roja directa por Jesús Gil Manzano tras revisión en el VAR. Con superioridad numérica, el PSG inclinó el campo hasta que Doué completó su exhibición en el 67’, asistido por Warren Zaïre-Emery. Aunque Denis Zakaria rozó el empate y Köhn evitó un marcador más amplio, el conjunto parisino gestionó la ventaja y dejó prácticamente sentenciada la eliminatoria a falta del segundo asalto en París.










