El Manchester City celebró en Anfield un triunfo que tuvo aroma a título. El 1-2 ante el Liverpool no fue una victoria más para el equipo de Pep Guardiola, que festejó con intensidad un resultado histórico y vital en la pelea por la Premier League.
Erling Haaland fue una de las grandes figuras de la jornada. El noruego, que nunca había marcado en Anfield por liga, rompió esa racha con un penalti decisivo y lo celebró con euforia desbordada. Además, participó en el empate parcial al prolongar de cabeza la jugada que terminó en el gol de Bernardo Silva.
➤ Leer más: Melgar golpeó en el final y silenció el Gallardo ante Sporting Cristal
El encuentro tuvo momentos de alta tensión. Tras el golazo de tiro libre de Dominik Szoboszlai para el Liverpool, el City reaccionó con personalidad y jerarquía. Al final del partido, Haaland incluso intentó sumar a Marc Guéhi a la celebración con los aficionados visitantes, en una noche cargada de emociones y simbolismo.
Más allá del impacto anímico, el triunfo marcó un hito para los ‘citizens’. Con la victoria también conseguida en el Etihad, el City logró vencer al Liverpool en casa y fuera en una misma liga por primera vez desde 1937, casi 89 años después. El equipo de Guardiola es segundo, a seis puntos del Arsenal, mientras que los ‘reds’ quedan sextos, aún peleando por puestos de Champions.










