Italia volvió a tropezar con sus propios fantasmas y firmó una de las derrotas más duras de su historia reciente al caer frente a Bosnia en la final del repechaje. El conjunto dirigido por Gennaro Gattuso quedó fuera del Mundial por tercera edición consecutiva tras perder en la tanda de penales, en un desenlace que vuelve a golpear el orgullo de una selección acostumbrada a competir en la élite.
El encuentro había comenzado con señales positivas para los italianos, que lograron adelantarse temprano en el marcador. A los 13 minutos, un error en salida del arquero Vasilj terminó en una asistencia de Barella para Moise Kean, quien definió de primera para el 1-0. El tanto parecía encaminar la clasificación, pero la falta de contundencia y la irregularidad en el juego impidieron ampliar la ventaja.
El punto de quiebre llegó cerca del descanso. Sobre los 40’, Alessandro Bastoni vio la tarjeta roja tras cortar una acción como último hombre, dejando a su equipo en inferioridad numérica. Desde ese momento, Italia se replegó completamente y pasó a resistir ante una Bosnia que empezó a crecer con el apoyo de su público y una propuesta cada vez más agresiva por las bandas.
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En la segunda mitad, el dominio bosnio fue total. Con constantes llegadas y una presión sostenida, el empate terminó llegando a los 79 minutos, cuando Tabakovic aprovechó una jugada en el área tras una acción discutida que no fue revisada por el VAR. A partir de ahí, el partido se convirtió en un asedio, con Gianluigi Donnarumma sosteniendo a su equipo con intervenciones clave para evitar la remontada antes del final del tiempo reglamentario.
Durante la prórroga, el guion no cambió. Italia se mantuvo encerrada, buscando alguna contra aislada, mientras Bosnia insistía con mayor volumen ofensivo. Pio Esposito y Dimarco tuvieron ocasiones que no lograron concretar, mientras que el conjunto local también generó peligro constante, aunque sin precisión en la definición. El desgaste físico y mental llevó el partido a la definición desde los doce pasos.
En los penales, la historia terminó de inclinarse. Tahirovic abrió la serie con acierto, mientras Esposito falló su intento. Bosnia no perdonó en sus ejecuciones, y aunque Tonali convirtió para mantener la esperanza, el remate de Cristante al travesaño sentenció la eliminación. Bajraktarevic marcó el disparo decisivo para sellar el 5-2 en la tanda, desatando la celebración local y confirmando otro golpe histórico para una Italia que vuelve a quedarse fuera del escenario más importante del fútbol mundial.









