El Barcelona sostuvo el liderato con autoridad tras imponerse al Villarreal en un duelo exigente, resuelto por la inspiración de Lamine Yamal. El atacante firmó su primer hat trick como profesional en una noche de vuelo alto para los de Hansi Flick, que mantienen un pleno impecable en casa. El conjunto castellonense, vencedor en sus dos últimas visitas, compitió sin complejos, pero la pegada azulgrana volvió a marcar diferencias en el momento decisivo.
El partido respondió a lo que prometía: intercambio constante, ritmo alto, propuesta ofensiva de ambos lados. Sin De Jong en el once y con Pedri inicialmente en el banquillo, el Barça no perdió fluidez. Tampoco se encogió el Villarreal, que encontró ventajas a través de la circulación rápida y el criterio de Gueye. El 1-0 nació precisamente de un error del senegalés, campeón de la Copa África, que perdió un balón comprometido y permitió la transición culminada por Lamine tras asistencia de Fermín. Diez minutos más tarde, el extremo amplió la renta con una acción individual de enorme calidad, dejando atrás a Cardona y Moleiro antes de colocar un zurdazo inalcanzable para Luiz Júnior.
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La reacción visitante llegó tras el descanso. Luiz Júnior evitó el tercero ante Dani Olmo, pero en la acción siguiente el Villarreal recortó distancias en un córner que Mouriño prolongó hacia Gueye, quien se redimió batiendo a Joan García. El tanto alteró el escenario. El silencio se instaló en la grada, el Barça dudó y los de Marcelino rozaron el empate, incluso con un disparo de Ayoze a puerta vacía que se marchó fuera en una contra precedida por una caída de Lamine que los locales reclamaron como falta. Hubo tensión en los banquillos, amarillas para ambos técnicos y un tramo de incertidumbre que obligó a Flick a recurrir a Pedri para recuperar el control.
La sentencia llegó desde la sociedad que ilusiona al barcelonismo. Pedri filtró un pase medido y Lamine definió con precisión para completar su triplete. El Villarreal, que nunca renunció al ataque, terminó cediendo también en el añadido, cuando Lewandowski cerró la goleada. Más allá de los tres puntos, el Barça confirmó su fortaleza en casa, el excelente momento de su joven estrella y el optimismo de cara al compromiso copero ante el Atlético, donde la remontada ya no parece una quimera.










