El estreno de la etapa posterior a Marcelo Gallardo comenzó con un reparto de puntos que dejó más preguntas que certezas. En Mendoza, ante Independiente Rivadavia, el conjunto de Núñez arrancó en desventaja por un gol de alto vuelo de Gonzalo Ríos, logró recomponerse con un cabezazo salvador de Gonzalo Montiel y terminó aferrado a su arquero para no irse con las manos vacías. El 1-1 fue síntesis de un equipo que alterna pasajes de lucidez con tramos de desconcierto profundo.
El trámite tuvo cambios de pulso marcados. Hubo momentos en los que River pareció desbordado por la intensidad del local, con dificultades para controlar los ataques por las bandas y problemas de coordinación defensiva. En otros, insinuó una recuperación anímica que no siempre se tradujo en juego asociado. El empate llegó en una acción aislada, con Montiel apareciendo por sorpresa para conectar de cabeza, ratificando una paradoja: el lateral se transformó en uno de los jugadores más decisivos del año en ofensiva.
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La actuación individual expuso ese vaivén colectivo. Santiago Beltrán sostuvo el resultado con tres intervenciones determinantes: primero ante Elordi en el arranque, luego con dos respuestas ante cabezazos de Florentín, especialmente el último cuando el encuentro se extinguía. En contraste, hubo fallas de concentración que pudieron costar caro, como la marca permisiva en el inicio o decisiones apresuradas en salida. Futbolistas como Driussi y Acuña ofrecieron destellos técnicos intercalados con errores impropios de su jerarquía.
En términos estadísticos, el punto cortó una racha negativa: River llevaba once partidos perdiendo cada vez que comenzaba abajo en el marcador y no revierte un resultado desde noviembre de 2024, acumulando veinte encuentros sin lograrlo. La igualdad ante el líder de la zona atenúa la herida, aunque no modifica el diagnóstico general. Con la inminente asunción de Coudet tras su salida del Deportivo Alavés, el desafío será dotar al equipo de una identidad reconocible, estabilidad emocional y una estructura que sostenga el talento que, por ahora, aparece de forma esporádica.









